Now you'll have to buy it, because it's a used gun.....Yuri Orlov, el más grande traficante de armas; no importa tu identidad, tus propósitos, tu localización geográfica, mientras tengas dinero tendrás arma. Cage relata su historia, una vida sin escrúpulos, llena de excesos y al límite, la cual puede llegar a su fin en cualquier momento. Su trabajo: fomentar guerras, la muerte no es su problema, el vende y no le incumbe el uso de sus productos. La película satiriza y caricaturiza varios temas de orden occidental; Yuri argumenta que el tabaco y el alcohol matan millones de personas al día, él no fue proveedor de Bin Laden. La cinta está repleta de humor negro: he vendido armas a todos los ejércitos salvo el Ejército de Salvación. Durante los 123 mins el filme no se cansa de pintar de manera chusca los pseudo-valores moralistas occidentales, es cínica hasta la saciedad, desnuda las instituciones que se revolcan en el fango de la corrupción. La ONU no queda excenta, sus aviones trasladan la mercancía Ilegalmente vendible que será distribuida en lugar de víveres. Ridiculiza los conflictos armados en África reduciéndolos a luchas de facciones, unas más tiránicas que las otras sin olvidar que las armas provienen del presidente Estadounidense el cual necesita de Freelancers como Orlov para rellenar el hueco mercantil sin levantar sospechas.
La trama es buena, fluye por sí misma y no llega al tedio, mucho menos es predecible aún cuando sabemos los posibles desenlaces. El soundtrack es excelente, cada pieza embona en cada escena, sin olvidar el tono burlesco. Una gran pila de estiércol es el mundo occidental, Yuri lo sabe y toma ventaja de ello, explota sus debilidades y expone la fragilidad de un sistema anorexico y disfuncional, lleno de lagunas e infectado de asquerosa moral. Sin lugar a dudas una opción recomendable para aquellos enfermos de Occidentalismo Moralista dispuestos a someterse a un check-up crítico, bromista y hasta cruel.



