21 abr 2011

Factótum [2005]

En estos tiempos de lectura asidua, muchos esnobistas buscan la manera de no serlo. Hasta hace unos años los hipsters se escondían en agujeros y trataban de leer lo menos común entre las sociedades jóvenes. Así dieron con Charles Bukowski, el último poeta maldito, "el borracho caliente" como lo llamaba mi ex-jefe de libreria o simplemente el escritor que marcó a toda una generación y que los ha motivado a escribir sus propios cuentos con el mismo estilo vulgar. A algunos les ha resultado la copia; otros no han corrido con la misma suerte, porque se requiere de un toque fino de elegancia. No todo es verga y vagina; tetas y lamer y estrujar; hay una perspectiva de vida.
Este filme que es basada en la novela del mismo nombre logra enganchar al espectador desde un comienzo. Para quienes no conocen el trabajo narrativo de Bukowski, pueden sentirse un poco "incómodos" por la manera en que el personaje, Hank Chinaski, actúa de manera valemadrista. Harto de una vida que no conduce a ningún lado, con una actitud nada cordial para las personas, fornicando y bebiendo hasta el hartazgo ¡Vaya modo de vida! exclamarán algunos con envidia, otros escandalizados. La vida entera de Hank es escribir y no hay más. Al diablo los empleos, el dinero, la hipocresía de la sociedad. Y así deja un claro mensaje que seguramente ya todos conocemos pero ignoramos por completo: Si vas a comenzar algo, ve hasta las últimas consecuencias. Arriésgalo todo y piérdelo en un instante. Nada perdura como para preocuparse por ello. Lo único importante es que nada importa.
La actuación de Matt Dillon como Chinaski es suficiente para desenmascarar al enigmático personaje. Y la monotonía de una vida que se dirige a la nada lleva un ritmo tranquilo que mantiene al espectador sentado en la butaca.
Otro punto a resaltar es la música a cargo de Kristin Asbjørnsen, compositora y cantante que da un toque nostálgico y perceptible a las escenas de la película.
Anteriormente ya había otros filmes basados en los escritos de Charles Bukowski, algunos con un resultado interesante y éste último título ocupa el lugar.
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20 abr 2011

Scott Pilgrim vs. the World [2010]

Sinceramente soy el menos indicado para hablar sobre esta película, principalmente porque no leo ni conozco mucho sobre comics. Este filme lo vi sin saber nada sobre lo que hay detrás y eso logra que este breve reseña sea ligeramente más inclinada para los primerizos de este género.
En la película, se retrata la vida de Scott Pilgrim, cuyo adolescente reside en Canada; tiene una novia y toca el bajo en una banda de rock. Nada sobresaliente en una vida como la de miles de jóvenes en todo el mundo. Pero la trama da un vuelco en el momento en que Pilgrim se enamora de otra chica y para poder tener su corazón debe vencer a sus siete ex-novios malvados. Hasta ahí el argumento. Ahora, ¿por qué es una película atractiva y digna de ver en una pantalla? Además del bien manejado sentido del humor y la ficción que rodea a los personajes, existe un grandioso diseño que desarrolla el filme y logra que el espectador - aun siendo un primerizo como yo- no se pierda con los enredos de la trama y las múltiples referencias a videojuegos, mangas y música independiente.
Más aún, las espectaculares batallas y duelos y la bien lograda adaptación del guión me arrancaron una carcajada en momentos únicos.
Ya después me enteré que la película es basada en una novela gráfica y que el responsable de la creación es Bryan Lee O'Malley. Consta de seis tomos y en el mundo de las historietas han resultado ser todo un éxito.
La recomiendo enórmemente, aunque no conozcan la novela gráfica o no gusten de éstos.
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23 mar 2011

Trolljegeren [2010]

Viajaba aburrido por la red y buscaba algo que ver, cuando repentinamente me encuentro con el poster que están viendo en este post. Me llamó la atención y luego vi que es una película. Indagué un poco más y me vengo enterando que es un denominado mockumental. En mi propia experiencia he de confesar que en esta ocasión juzgué a una película por el poster y me he llevado una grata sorpresa.
El tópico trama algo parecido a lo publicado hace más de 10 años con The Blair Witch Project que explica ser un documental realizado por un grupo de jóvenes, sólo que ahora en lugar de buscar una bruja, se adentran en las montañas y bosques de Noruega en busca de Trolls, junto con un experto cazador de éstos.
La acción comienza rápidamente, y la atmósfera de oscuros y deprimentes paisajes se mantiene a lo largo de ella. Es disfrutable la manera en que la cámara muestra cuidadosamente lo que se debe ver en pantalla y los Trolls aparecidos en ella lucen espectaculares (aquí me recordó aquel videojuego Shadow of the Colossus).
Un falso documental entretenido que me mantuvo al borde del asiento queriendo ver más. ¿Me pregunto si llegará a salas comerciales aquí en México? No lo sé. De lo que estoy seguro es que si tienen oportunidad de verla bien vale mucho la pena, porque es algo diferente que propone el cine noruego y hace olvidar por el momento toda esa ola de filmes de vampiros y pretenciosas películas pseudo-artísticas.
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21 mar 2011

127 Hours [2010]

¿La historia? Es basada en un hecho real. Aron Ralston se va a recorrer un cañón en solitario, cuando repentinamente sufre un accidente que le atrapa su brazo entre una roca y es obligado a amputársela.
Suena simple y poco llamativa, pero déjenme escribirles que en la hora y media que tiene de duración, la historia es fluida y te mantiene en suspenso.
La dirección corre a cargo de Danny Boyle, que en lo personal desde Trainspotting no había logrado un gran filme con hermosas locaciones al aire libre y música en momentos precisos.
El director tiene un estilo muy peculiar que he notado a lo largo de su filmografía: el eje de la historia gira en torno a la vida y su aprecio por ella. Y en este filme logra plasmar esa emoción, porque de eso se trata el cine, de mover emociones al espectador.
Es un trabajo bien hecho en base al guión y con momentos cotidianos que Boyle sabe resolver perfectamente con la magia del cine.
Indudablemente, una de mis películas favoritas de los últimos años. Hermoso ejemplo de vida y hermosa película, que con pequeños detalles, logra un filme impactante que da la sensación de estar en contacto con la misma naturaleza que el protagonista de la historia sufre.
Continúa el mismo mensaje que Danny Boyle presentó en Trainspotting en 1994: elige la vida.
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27 feb 2011

The King´s Speech

¿Dónde y cuándo se perdió la magia? ¿En qué momento rompimos lazos con la imaginación? Esa misma imaginación que nos ha hecho soñar, vislumbrar desiertos míticos plagados de fantasías sensoriales; la madre de bellezas incomparables, la creadora de realidades, la poetiza desterrada al olvido víctima de sus propias musas, virulentas y asquerosas.

La nueva monarca se llama The King´s Speech. Mediante una coronación ya pronosticada llega al trono una nobilísima cinta. Un bodrio propagandístico de la abollada corona británica. Dirigida por Tom Hooper, novicio conductor, de poca envergadura, mucha menos monta y de famélicas credenciales. Un guión flácido y vacuo, soso e intrascendente (La tartamudez del Rey, Colin Firth). Actuaciones caricaturescas que enaltecen la condición miserable y pervertida de los actorcillos que insolente e ilusoriamente desempeñan los papeles en esta mascarada risible.

¿Alguien puede cabalmente defender semejante aborto fílmico? Creo que sí. La cinta es el estandarte mismo del imperialismo británico, redime las causas nobles, difunde el lema del expansionismo, justifica y enaltece la guerra en pro de la defensa del imperio, conmueve y destroza corazones insensibles, conduce a una prole sin esperanzas al abismo bélico, al patriotismo en extremo terrorista justificado y conducido por la voz de un tartamudo, vocero único de su propia tiranía. Un mesías de los despojados, promete unión, esperanza y botines de guerra. La cursilería de mal gusto es parte fundamental del mejunje emocional que envuelve a la película. El Rey, George VI, logra hilar varias oraciones mientras condena a una nación entera a las hostilidades. Mi asco y hastío no termina, el clímax de la propaganda llega conducido por Beethoven y su Movimiento II de la 7ma Sinfonía; una falta total de buen gusto auspiciada por la sublimidad fantasiosa de Ludwig. En fin, un atentado cinematográfico que exalta el discurso oficial en todos sus estratos, un aborto enajenante para muchos, estiércol donde varios se revolcarán haciendo gala de su buen gusto en beneficio del buen cine…….


Lock, Stock & Two Smoking Barrels

Una noche cualquiera, vagando en busca de una buena película, algo divertido sin ser pretencioso, un amigo que curiosamente buscaba lo mismo me propuso ver la cinta de Guy Ritchie, su segundo largometraje. Me lleve una grata sorpresa desde el momento en que comenzó a rodar. La aventura ocurre en el Londres de finales de los 90´s, obscura como suele ser la capital británica es la cinta. 4 amigos; un cocinero, un merolico, un mafioso y un jugador de pocker y una gran aventura por delante. La trama se centra en las peripecias que los acosan tras perder 500mil libras en un juego de pocker a manos del más poderoso y afamado Porn King de la ciudad. Deciden robar marihuana de manos de los que a su vez robarán un gran plantío de unos geeks londinenses auspiciados por un excéntrico mafioso llamado Rory Breaker. Las historias y peripecias se entrelazan de una manera singular, agradable y perfecta. Imaginen una ciudad gris, un humor negro del mejor calibre, una fotografía indicada, todo esto, conducido de la mano de la música, la cual, no puede ser mejor, cambia conforme las historias, baja y sube, viene y va. Hay soul, down tempo, hip hop, world music, pop, harto brit pop, un OST ecléctico que le da un toque fantástico a cada escena, pareciera que pensaron primero en la música y después escribiesen el guión, algo muy a la Ritchie. Sin lugar a dudas un filme altamente recomendable y adictivo para cualquier ocasión y mood. Los hará felices y comprenderán lo sencillo que es hacer un film extraordinario digno de los mejores comentarios, apta para los escépticos pretenciosos tan de moda en estos últimos días, les dejará un buen sabor de boca.

25 feb 2011

Black Swan

¿Quién no ha salido de una sala de cine con un torrente de pensamientos diversos yendo y viniendo sin orden alguno siendo conducidos sólo por la pachekes que han presenciado?

Aronofsky presenta un filme diferente en muchos sentidos. Una historia sencilla, aparentemente con poco que ofrecer, sobreexplotada y sobrevalorada. Una bailarina (Portman) audiciona para conseguir el anhelado rol primario. El director de la compañía (Cassel) suele acostarse con las bailarinas, las lanza al estrellato y todas sus musas son llamadas princesitas. El lago de los cisnes es el hilo conductor del filme. Nada más, tan soso y vil como es. Así es la historia.

¿Qué hace tan interesante e imponente esta entrega? Creo tener una respuesta; su fácil digestión, es un gerber Aronofskesco, el clímax último del degenere fílmico. La película es musicalizada por Tchaikovsky, emotiva y extraordinaria es su música, dolorosos y extasianten los acordes, concupiscente y por momentos lasciva, rica y melódica; ilumina el camino de la historia, no puede salir mal. Las actuaciones son impecables, no más. La fotografía es avasallante, magnífica, no así única. Las tomas al hombro, fuera de foco, con poca o nula luz, a contraluz, los altos contrastes, los tonos sepia son ya un argumento pervertido y arcaico. Lo flashbacks son inevitables, el primero es aquella bonita rola de los Stones, "God gave me everything", tomas en 1ra persona, cámaras al hombro y atadas a la cintura, siguen los recuerdos, Pi, Maquinista, Fight Club, Taxi Driver, Spider, Seventh Seal, en fin, recursos muy viejos y sobreexplotados durante la sesión cinematográfica. La película está llena de referencias, te va dando pistas en el set, los carteles, al arreglo en general es un armazón pedagógico, jamás debes armar el rompecabezas, lo arman por ti. Las secuencias son fenomenales, mucha música, giros muy esperados y una esquizofrénica de las muchas que hemos visto y revisado en algunas pelis ya mencionadas y otras más. La fórmula sigue dando resultados y lamentablemente muy buenos.

Me parece más un ejercicio comercial que una verdadera obra de arte, dista mucho de ser un filme para la posteridad, es efímero y burdo. Diseñada para quien quiere ser sorprendido con algo no tan pacheco, innovador y new age. Perfecta para aquellos adiestrados para desmenuzar el cine, autómatas que opinan con su libro de texto en las manos. No es recomendable para aquellos autodidactas del 7mo arte que disfrutan de una película al igual que de una figura femenina o un atardecer caminando por algún pintoresco malecón. Una propuesta con demasiado contenido referencial y poca substancia. En verdad, ¿explíquenme de que me he perdido? Lástima por mí. Black Swan es un pseudo-powertip melosón, fresón, cotorrón y hasta recondechi. El grado de las actuaciones, musicalización, fotografía y demás artilugios embonan sin llegar al clímax, es como follar sin conseguir el orgasmo, como una rola de R&R sin solo de guitarra, simplemente no consigue el cenit de la pachekez fílmica, no trasciende y eso la hace grande, asequible y lista para las masas.

Cuando pensé que el orgasmo llegaba, el cisne muriendo, una danza orgiástica entre sátiros y ménades, un amor concluía, el abismo era nada contra el desamor, escenas sensibles y deliciosas; estaba equivocado, mi sensibilidad era provocada no por la película sino por la música sublime conducida por Piotr, las notas marcaban el fin de algo sin comienzo.

13 feb 2011

Four Rooms [1995]

Recuerdo que a finales de los 90 llegó esta película a mis manos. La puse en el entonces VHS y comencé a presenciar cuatro historias de cuatro directores que en ese momento no conocía. Se trataba de Allison Andres, Alexander Rockwell y los ahora ya conocidísimos Robert Rodriguez y Quentin Tarantino.
El personaje principal es un botones de un hotel que durante la noche de año nuevo vive las peripecias de cada uno de los hospedados. Protagonizada principalmente por un joven Tim Roth -y que ahora recordarán por brillantes participaciones en películas de Quentin Tarantino y Giuseppe Tornatore o más recientemente en la serie Lie To Me- y con un elenco más que sobresaliente con Madonna, Antonio Banderas, Marisa Tomei, Bruce Willis entre otros, Cuatro Habitaciones es un filme de culto que no se debe dejar pasar por alto.
A pesar de algunas inconsistencias dentro de la película, las cuatro historias tienen ese toque de humor negro que junto con los bien manejados guiones y algunas técnicas de cámara se puede apreciar el trabajo y la influencia de cuatro directores que años después perfeccionarían su técnica de dirección.
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11 feb 2011

High Fidelity [2000]

La vida de cada una de las personas tiene un soundtrack. Indudablemente podemos mirar atrás y recordar aquellos momento que hicieron una diferencia con una canción, no importa el género o la duración de ésta.
Así sucedió con Rob Gordon (John Cusack) que después de la separación de su novia Laura, da un vistazo al pasado mientras vive sus días como un servidor quisiera terminar: siendo dueño de una tienda de discos.
La historia es basada en un libro del mismo nombre publicado en 1995 y escrito por Nick Hornby. Aquél escritor que en mis tiempos de librería hojeaba una y otra vez con la esperanza de poder algún día derrochar mi dinero en sus páginas.
Con referencias musicales que cualquier melómano entendería, comedía y humor sutil que escapa del bien elaborado guión, Alta Fidelidad es la clara muestra de que las relaciones amorosas no son perfectas (como la pretenciosa 500 days of summer sacó a relucir años después).
Una relación que se reconstruye y que no termina de ser formidable, pero como lo dice Rob en un momento: está bien... está más que bien.
Inequívocamente construimos el amor a base de canciones y esta película es una muestra de la manera en que se puede sobrellevar la pasión. ¿Cuál es tu mixtape? ¿Cuál es el soundtrack de tu vida?
Lo olvidaba, en esta película ya hablán de Belle and Sebastian y por supuesto es melancólicamente nefasta; me quedo con The Beta Band.
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4 feb 2011

This Is Not A Movie [2011]

La ventaja de tener un blog personal es que se puede escribir lo que sea sin importar lo que opine la gente de su contenido. Así pues yo puedo escribir que no soy un crítico de cine en toda la extensión de la palabra. Conozco cine, he visto y leído bastante sobre el tema y puedo defenderme en una conversación. Eso me hace un bendito amateur cuyo don es el no tener que rendir cuentas justas con los lectores.

Fui con un amigo a ver This Is Not A Movie a un cine del centro en miércoles (para aprovechar el precio especial). Compré unas palomitas y nos sentamos en la sala para esperar a que comenzara la proyección. De mientras pensaba sobre la película y el ahora director Olallo Rubio. A él lo conozco desde los últimos años de de Radioactivo, luego leía sus escritos en la revista R&R y su columna en un periódico. Llegaron los podcasts y su nombre comenzó a sonar en los oídos de más y más personas. Con su primer largometraje (¿Y tú cuanto cuestas?) la crítica empezó a desbordarse por todo tipo de medios. Algunos a favor y otros en contra. Muchos la idolatraban mientras el resto la despedazaba y odiaba a más no poder. Yo mantengo un extenso palabrerío sobre mi impresión del documental con mi amigo.

Ahora me remonto a la actualidad y tengo presente algunos datos que me harán entender lo que estaba a punto de ver en la pantalla. Olallo Rubio daba probaditas de su ambicioso proyecto desde años atrás. Explicaba la obsesión de su idea y cómo la iba a desarrollar. De repente se informó que Edward Furlong sería el estelar y tiempo después un viejo héroe del rock se encargaría del score, Slash.

Mis expectativas aumentaron… ¿Qué planea Olallo Rubio para su película? Es bien sabida su marcada influencia de la cultura norteamericana, además de su grito a los cuatro vientos de la intelectualidad que maneja. Se hace llamar cinéfilo y melómano, cuyos intereses compartió más de una vez en sus podcasts. Interesante es mi impresión de alguien que quiere sacar la montaña de ideas que rondan en su cabeza. Todas girando sin control y cuando de repente ¡zaz! Una idea era pescada y plasmada en el guión.

La película comenzó a correr y yo me dispuse a presenciarla junto con los pocos asistentes (15 personas máximo) que estábamos en la sala. Imagen tras imagen, cuadro tras cuadro la historia comenzaba a desenvolverse y de repente todo perdió sentido. Comenzaron a surgir referencias por todos lados. El guión estaba llenos de ellas y visualmente también arrojaba simbología. ¿Qué es esto? E inmediatamente recordé el título del filme: Esta no es una película.

Transcurrieron los minutos y hubo momentos en que sentía que no iba a ninguna parte. Había escenas que de repente me arrebataban una carcajada y otros en que me trasladaba a otras películas que ya había visto. Se me hicieron presentes directores de películas y referencias musicales. “Esto no es una película, es un refrito, un tributo, un algo que no logro darle forma” pensaba. Y ahí estuve hasta el final, mirando con atención cada dialogo e imagen que se me presentaba.

Terminó la función y salí del cine con mi amigo.

-¿Qué opinas?- le pregunté.

-Tengo que volverla a ver. ¿Y tú?

-Está llena de referencias. No es una historia. Rompe con las reglas de un largometraje. Es difícil de digerir.

-Sí- respondió mi amigo -, quien no conoce a Olallo y lo que ha hecho le va a costar trabajo comprender esto.

-Exacto.

Y me imaginé al director escribiendo el guión. Pensando cada palabra que plasmaba e imaginándose cómo se vería ya terminada. Su deseo de hacer una película que él mismo quería ver y que jamás había visto en su vida. Independientemente de lo que exprese la crítica, nadie te obliga a verla. Y lo logró para otras personas que querían algo parecido, presenciar una película fuera de lo común. ¿Buena o mala? Eso no importa si el objetivo no era hacer una película.

¿Pretencioso?, ¿Ladrón de ideas?, ¿Pseudo-intelectual?, ¿Loco drogadicto?

No creas nada de esta reseña.

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This Is Not a Movie

Primero lo primero, hay que ponernos en el mood, en mi playlist corre Monster Magnet y el score compuesto por Slash. Si tuviera que definir la película, sencillamente la tildaría como: video-podcast-autobiográfico. Este filme no es para iniciados, afirmación nada arrogante. Debes ponerte en el mood, un mood que no se consigue escuchando un par de podcasts, o remembrando los juguetes radioactivos. Se trata de una cinta dirigida a un público que “tiene escuela”, es decir, debes tener un conocimiento por arriba de la media sobre cine, R&R, Filosofía, religión, arte, sociología y por supuesto, política. Ese es el mood en el que debe vivir para que la experiencia no sea desilusionante. Se trata de una película mental, una especie de meditación profunda donde la mente salta de un lugar a otro, vaivenes caóticos, telarañas enmarañadas por las cuales vagamos y rondamos cotidianamente, caminos intrincados llenos de imágenes, fotografías, memorias; semblanzas del andar mundano, de ahí el bombardeo audio-sensorial, referencia tras referencia. Una lectura superficial podría presuponer la típica actitud Olallesca hacía los medios y su némesis sistémico. La digresión es una prueba, un experimento que se conduce a la par con el contenido visual. La música juega un rol principal a lo largo de la experiencia; este me parece un punto interesante ya que no sólo son el score y el soundtrack por sí solos los animadores, la música se respira, hay música en cada escena, los diálogos son música, el decorado está plagado de R&R, de ahí se deriva la idea de que esta peli es un comentario del comentario que ha sido comentado por el comentario comentado, puede sonar petulante de entrada, empero, es la forma en que la mente funciona, procesa y desencadena pensamientos continuos y divergentes en todas direcciones. Los homenajes parecen ser esos distintos caminos que el pensamiento recorre en la travesía creativa. Es un conglomerado de experiencias vívidas mostradas de una manera no- lineal. Es una especie de shot psicodélico, surreal, una overdose inapropiada para millones. Los minutos transcurren y eventualmente vemos la única, a mi juicio debilidad, el final. Sabrán que dicha parte fue escrita en sólo 20 mins, en un rush creativo de tercera categoría. Finalmente el Train of Thought lleva a Edward Furlong ante su creador Peter Coyote, el demiurgo se limita a sermonear al incrédulo Pete quien le exige vanas explicaciones que culminan en el suicidio ambivalente del ser hedonista-psicótico-caballeresco sin ideas.

Excelente recomendación para quien quiera conectar un buen trip.