27 feb 2011

Lock, Stock & Two Smoking Barrels

Una noche cualquiera, vagando en busca de una buena película, algo divertido sin ser pretencioso, un amigo que curiosamente buscaba lo mismo me propuso ver la cinta de Guy Ritchie, su segundo largometraje. Me lleve una grata sorpresa desde el momento en que comenzó a rodar. La aventura ocurre en el Londres de finales de los 90´s, obscura como suele ser la capital británica es la cinta. 4 amigos; un cocinero, un merolico, un mafioso y un jugador de pocker y una gran aventura por delante. La trama se centra en las peripecias que los acosan tras perder 500mil libras en un juego de pocker a manos del más poderoso y afamado Porn King de la ciudad. Deciden robar marihuana de manos de los que a su vez robarán un gran plantío de unos geeks londinenses auspiciados por un excéntrico mafioso llamado Rory Breaker. Las historias y peripecias se entrelazan de una manera singular, agradable y perfecta. Imaginen una ciudad gris, un humor negro del mejor calibre, una fotografía indicada, todo esto, conducido de la mano de la música, la cual, no puede ser mejor, cambia conforme las historias, baja y sube, viene y va. Hay soul, down tempo, hip hop, world music, pop, harto brit pop, un OST ecléctico que le da un toque fantástico a cada escena, pareciera que pensaron primero en la música y después escribiesen el guión, algo muy a la Ritchie. Sin lugar a dudas un filme altamente recomendable y adictivo para cualquier ocasión y mood. Los hará felices y comprenderán lo sencillo que es hacer un film extraordinario digno de los mejores comentarios, apta para los escépticos pretenciosos tan de moda en estos últimos días, les dejará un buen sabor de boca.

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