13 ene 2011

21 Grams

Comienzo a escribir mientras escucho el O.S.T del filme, no se adonde llegarán mis palabras, sólo plasmo mis pensamientos.

Durante 45 minutos nadie sabe que ocurre en la pantalla, un compendio de imágenes aparece una tras otra confundiéndome a su paso, estupefacto quedo al descubrir la narrativa no-lineal ya típica de Iñárritu, el sello de la casa para esta, su segunda entrega y a mí parecer, su obra maestra. Tres meollos distintos, 3 universos alternos, todos ellos circundando en un solo limbo vacuo. Ese vacío se llena con cada historia, cada momentum devela el camino, nos da pistas, claves para resolver el acertijo, la maraña desaparece con el transcurrir silencioso del tiempo. Pareciera que somos el 4to protagonista, nos corresponde atar los cabos sueltos, armar el rompecabezas antes del fin, jugamos contra el reloj, somos participes de este menjunje artístico. Tres vidas convergen suaves, sutil y harmoniosamente al final del camino andado; un desahuciado, una viuda y el asesino. La película no es sólo eso, es más bien una reflexión, una tesis provocadora, una cátedra instruida por Alejandro. ¿qué propone?, no lo sé bien, pero creo firmemente en la redención de los tres peones, el destino aparece y se jacta de su mera existencia…¿21 gramos? ¿Acaso los perdemos al morir? Interesante resulta la propuesta fílmica de manera no-convencional, lo cual, en sí misma ya es novedoso. Es una aventura al charco inmundo también llamado vida humana, muestra las fragilidades y fortalezas de los hombres. El Dios y cerdo viven, pesan sólo 21 gramos y vemos esa dualidad cada vez que nos miramos en un espejo, tal vez ese sea el motivo de nuestra interacción con el filme.

El 2do largometraje del negro, es simplemente fantástica, su obra maestra es entregada y logra ser inmortal. Conjuga una serie de elementos que hacen de su 2da entrega una película memorable. La historia por sí misma es brutal, trágica, llena de esperanza y redención; temas centrales en la ideología de Iñárritu. Las actuaciones son espléndidas, dignas de aureolas, Sean Penn, Benicio del Toro y Naomi Watts son los cocheros en este maravilloso viaje lleno de emociones y sentimientos, reflexiones y pensamiento, un acertijo para el cual conocemos las respuestas. Nos conducen al centro de nosotros mismos. La trama es cruel, temeraria y amorosa al mismo tiempo, justo como nosotros, el cerdo-Dios, aquel que se ama y se autodestruye, juez y acusado. Alejandro acusa y ensalza nuestras virtudes, lo hace de manera fenomenal creando una atmósfera amable y armoniosa; las actuaciones, la trama y la música. El score es piedra angular para esta creación artística, fluye y confluye, da vida. Estos 3 elementos son necesarios entre sí.

El resultado final es una la obra de arte, no más. Un director que ha madurado, propositivo con una tesis que argumentar. El rompecabezas ha sido terminado y el resultado es un viaje sensorial a los confines de nuestra interioridad... la música y el actor, una vida pendiendo en busca de su fin.


4 ene 2011

Leaving Las Vegas

Ya que andamos en el mood con Nicholas Cage, se viene una cinta fenomenal. Leaving Las Vegas, dirigida por Mike Figgis, es un madrazo, un reality check. Nos muestra lo bajos y románticos que podemos ser. La cinta transcurre alrededor de un dipsómano empedernido dispuesto a dejarse llevar por el exquisito exceso y terminar su vida de la manera más vil; ahogado en alcohol. Su tarea inicia cuando es despedido por su condición. Decide largarse y perderse en la Cd. De los excesos, Las Vegas, sitio idóneo para su propósito. Su cheque será gastado en Cheesy motels mientras se bebe su existencia. No existe razón para vivir ni mucho menos trabajo por el que valga la pena vivir.

Ben (Cage) se topa con una prostituta que alumbra su alma, lo llena y decide finiquitar su vida junto a ella. Sera (Shue)es una puta regenteada por Yuri. Ella misma nos cuenta la historia mientras asiste a terapias. Su vida tampoco tiene mucho sentido y Ben es la chispa que enciende su existencia de nuevo. Al poco tiempo se mudan juntos y el caos reina sus vidas. Cage nos entrega otro papel desbordantemente pasional, lleno de vaivenes emocionales, un borracho dispuesto a terminar su vida, alcoholizado todo el tiempo y bajo los cuidados de una sensual mujer trabajadora de las calles. Ella por su parte se toma demasiado en serio su rol femenino y rompe el juramento de jamás pedirle dejar de beber. Se desencadena una ola de emociones indescriptible. Un dipsómano y una prostituta, ¿podría acaso algo bueno resultar de aquello?, claro, una historia por demás obscura y perturbadora. Ambas almas vacías llenan huecos con la luz fulgurante de sus pasiones desbordadas al calor del sexo y el alcohol, el amor y la fidelidad son llevadas al máximo. La puta enamorada y el dipsómano desesperado son una perfecta combinación propulsadas al infinito de la mano de un score avasallador. La miseria de estos dos es conducida por armoniosas y tenebrosas piezas de jazz, las cuales potencializan las emociones y sentimientos llevándolos al punto de quiebra, el jazz es estupendo, es tétrico a momentos y estalla en otros tantos, el trío perfecto para una historia asquerosamente deliciosa. El final es inesperado, tal como lo es una noche de tragos al lado de una mujer dispuesta a amarte a cambio de un solo suspiro tuyo……